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jueves, 22 de febrero de 2007

Ese maldito desgraciado (También le puedes decir cáncer)


Lo que más me gusta de mi vida es que es simple y sencilla pero no por eso aburrida. Me jode escuchar a la gente decir que ha vivido mucho porque va a hartos tonos y se ha agarrado a harta gente.
Eso no es vivir, es pretender que vives. Es así como hoy, en mi simple y sencillo día, estuve por el Hospital de Policía sección Mamografías. Y terminé enredada en una ¿simpática? ¿extraña? ¿inolvidable? conversación con un grupo de mujeres que me doblaban y triplicaban la edad. Conversábamos sobre el cáncer y de lo terrible que es esta enfermedad. Cada una de nosotras tenía una historia de cáncer y muerte, o cáncer y salvación o simplemente cáncer. Una señora de las que la tía manocaliente disfruta conocer dijo algo delicioso: "Ese maldito desgraciado, dicen que así nomás no muere mamita. Es un desgraciado"
¡Único! Fácil de plasmar por Almodóvar. De pronto, hablar de cáncer era como hablar de un hombre o de todos los hombres. Y no es por ser sexista pero los hombres -obvio- jamás pasarán por la llamada mamografía. Yo misma hasta ahora no me he tomado el examen (por favor no sigan mi ejemplo) pero observé lo que me esperaba: DOLOR.
O sea nada nuevo, porque las mujeres nacimos sólo para sufrir. A los trece, y a veces menos, la regla; más adelante, los hijos (otra vez dolor); luego la menopausia y en el transcurso el cáncer de mama.
Pero volviendo al examen, resulta que a una le apachurran la teta hasta decir basta (ouch!) y ya veía yo a mujeres de 30., 40, 60 y 70 salir agarrándose las tetas y el rostro con una expresión de dolor.
Pero mientras iban saliendo se unían a la conversación que yo tenía con esta peculiar señora, otra señora vestida de buzo, una anciana que le pedía a todo el mundo que le cediera su turno (¡Qué tal ostra!) y a lo lejos una mujer que nos miraba con sus ojos sin pestañas y su cabeza envuelta en una pañoleta. Luego, tímidamente, se acercó y nos contó lo que ya sabíamos: tenía cáncer. Le apareció a los 27 años en la mama y sólo le retiraron el tumor, no todo el seno. Pero después de cinco años le había vuelto a brotar, esta vez en la clavícula y en el pulmón (razón por la que su voz era casi imperceptible, una de sus cuerdas vocales está dañada) Fue cuando la otra señora volvió a decir: Es un desgraciado, ese maldito oye, no se va así nomás. La joven de la pañoleta sonrío. Luego nos contó que le habían salido unos quistes en el seno pero que no creía que fuera cáncer. Es verdaderamente optimista y de todo corazón espero que no sea ese maldito desgraciado, hijo de p*$a, tal por cual. Ese cochino sinvergüenza, basura que no vale nada ...

lunes, 4 de diciembre de 2006

Soñando bajo tres soles nocturnos

"Al despertar quise ver el sueño hecho realidad..."
Te miré tratando de no encontrarme con tu mirada, tratando de que mi mirada se pose en cualquier rincón de tu cuerpo menos en tus ojos porque si ellos me descubrían entonces todo aquel juego de mirarte sin que me mires perdería sentido y ya no podría mirarte igual...
Entonces vuelvo a imaginarte como probablemente eras de anciano, antes de convertirte en el niño que yo conozco.
¿Te acuerdas? No, lo has olvidado ya. ¿Cómo podrías recordar aquella esquina que para ti no es más que eso, el encuentro de dos calles, y que para mí en cambio es imposible olvidar?
En ese tiempo aún vagabas entre sueños, escapando de las pesadillas que te acechaban día y noche; yo apenas había nacido y conocía tan poco de pesadillas y sueños que me pareció hermoso verte batirte en esa lucha interminable. Más allá de esa hermosura, tú sufrías sin que yo pudiera notarlo. Más allá de mí siempre sufriste a tu manera.
Recuerdo entonces que con mi imprudencia de recién nacida, llegué a incomodarte y sin intentarlo te liberé de tu vida onírica para traerte a la real, esa de carne y hueso que nos falló. Entonces me di cuenta de mi error pero lo disimulé con una sonrisa y tratando de aparecer como lo más real posible para que tu bienvenida valiera la pena.
Me observaste por unos minutos, en los que yo resití fuertemente sin parpadear siquiera para que no te perdieras de nada y luego lloraste desde algún sitio que yo jamás conoceré.
Te ofrecí mi mano porque era lo único que podía ofrecerte y la aceptaste sin pensarlo, me sonreíste entre lágrimas y descubrí que en verdad era misterioso el mundo del llanto. Luego, decidí llevarte a dar un paseo para conocer ambos aquella vida que se nos presentaba gloriosa y así caminamos juntos, observando las maravillas de esta tierra tan especial. En ese entonces aún nos conocíamos sin hablarnos, aún nos leíamos con las miradas.
Hace ya muchos siglos de eso y yo ya soy una anciana mientras que tú cada día desapareces hacia una vida más joven. Hace ya una semana que soy yo la que se debate entre los sueños y las pesadillas y tú desde hace unos días has comenzado a nacer...

lunes, 27 de noviembre de 2006

¿Qué parte de "comer" no entendiste?

9:20 pm(una lectura menos de las mil que hay que leer; dos cajas de lentejas donofrio, un beso de moza y una torta de chocolate en el estómago)
Acabo de leer un capítulo más de "Santa Evita", un capítulo más donde se cuenta acerca de la extrema delgadez de la argentina. Aunque su delgadez no era el resultado de una bulimia, recordé a esa bastante envidiable modelo brasilera (era brasilera ¿verdad?, bueno tenía cuerpo de carioca!)que ahora ya está recontra muerta, con la pata estirada, calaverita(aunque ya era así antes de morir), comida de gusanos (aunque no había mucho que comer).
Trato de tomar una vez más el tema de la bulimia, anorexia y demás problemas alimenticios en serio pero no puedo evitarlo: ME DA RISA.
A ver que alguien me diga que comer no es buenazo, que un lomo saltado con su huevo frito encima no es como tocar el cielo!
No, no y no. Me disculparán las flacuchentas esas que decidieron morir por no comer, pero no las comprendo. Sí puedo comprender que una quiera estar flaca, regia, sexy y buenaza pero hasta el punto de no querer comer o de comer y vomitar, eso rebasa mi poder de entendimiento.
Si pudiera conocer a una de las tantas top models que sufren de este problema le haría estas simples preguntas:
¿QUÉ PARTE DE "COMER" NO ENTENDISTE?
¿QUÉ PARTE DE "TORTA DE CHOCOLATE" NO COMPRENDES?
¿QUÉ PARTE DE "ERES REGIA" NO CREES?
¿QUÉ PARTE DE "SI NO COMES TE MUERES" NO TE ENTRA EN LA CABEZA?
Quisiera que alguien me responda esto.
Ya sé que es una enfermedad que conlleva problemas psicológicos y bla, bla, bla pero NO JODAN PUES, COMER ES BUENAZO!
9:40pm(hora de comer otro pedazo de torta, bueno... que sean dos!)